Discurso del p. Haller al comienzo de la Asamblea General

Discurso del Pbro. Mario Haller, como presidente interino, al inicio de la Asamblea General de socios, previo a la elección de nuevas autoridades.

 Buenos días.

En mi condición de Presidente interino de la SAL, doy una cordial bienvenida a todos Uds. que participan en esta Asamblea aquí en la Parroquia San Miguel Arcángel de la ciudad de Buenos Aires, sea virtualmente, sea presencialmente.

Damos las gracias al P. Ricardo Dotro, hasta hace poco Presidente, que nos brinda la posibilidad de encontrarnos en su parroquia para este momento tan importante de elección de la nueva Comisión Directiva. Damos gracias a todos Uds. por participar. Y sobre todo con el salmista decimos: Te doy gracias Señor por tu amor: no abandones la obra de tus manos.

La SAL ha salido de las manos de Dios y está en sus manos. Pero también en nuestras manos y en nuestro corazón. Porque la amamos, participamos. Pero somos conscientes, hoy más que nunca, que debemos poner manos a la obra: entre todos!

Es cierto que elegiremos la nueva CD. Pero es aún más cierto que el desafío adveniente es que cada socio sea co-protagonista de la vida de esta sociedad (y no sólo con su participación en los encuentros de formación y con su cuota societaria).

En este sentido, quisiera bosquejar lo que creemos que deberían ser algunas líneas de acción para nuestro caminar en los años siguientes. Pero antes me permito recordar dos hechos: como hemos escuchado este año se cumplen 60 años del inicio del Concilio Vaticano II, cuyo primer fruto fue SC, el documento sobre la liturgia y hacia adelante nos encaminamos a celebrar los 40 años de la SAL. Memoria agradecida y, en consecuencia, compromiso renovado.

Memoria agradecida a Dios y a aquellos que han sido los pioneros de esta institución. Compromiso renovado para no abandonar la obra de sus manos: de las manos divinas y de las manos humanas que sinérgicamente han iniciado y continuado esta obra durante muchos años. Nos toca a nosotros hoy asumir ese compromiso. Por eso, se elegirá la nueva CD. Pero en un contexto distinto, propio de la evolución acelerada de nuestro tiempo, particularmente caracterizado como era digital y últimamente por la experiencia global de la pandemia (con su secuela de sufrimiento y paradojalmente con la potencial interpelación que a través de ella el Señor quiere hacernos). Es cierto que la liturgia puede transmitirse mediante las plataformas digitales y los encuentros hoy pueden hacerse virtualmente pero la celebración de la liturgia exige presencia, participación, encuentro…

En este contexto, la nueva CD y los socios que integran la Sociedad, deberán pensar una Sociedad “aggiornada” que, manteniéndose en el espíritu de los fundadores de la Sociedad, pueda brindar un servicio acorde al tiempo actual y adveniente.

Recuperar los encuentros anuales de formación -cuando las condiciones lo permitan- debería ser eso: una posibilidad de encuentro, cuyo objetivo es la formación pero con el “sabor” del encuentro.

Recuperar la revista Laudate -digital e impresa- para procurar acercar formación a sus lectores. Revista digital e impresa, con una frecuencia prudente pero cierta!

Implementar el uso de los medios digitales sea para garantizar un trabajo eficaz mediante reuniones frecuentes (CD) sea para crear un ida y vuelta dinámico con toda la Sociedad.

Promover la investigación y alguna publicación sobre la Historia de la SAL que nos ayude a celebrar el cuadragésimo año de la misma. Creemos que el P. Dotro es parte de la memoria viviente y gustoso aceptaría este servicio.

Queridos amigos:

La pandemia nos ha formulado muchas preguntas y por ahora nos ha dado pocas respuestas o dicho de otro modo: hemos dado pocas respuestas. No obstante, nos ha permitido ver nuevas posibilidades.

Con respecto a este punto, creemos que estamos en condiciones de ofrecer nuevos espacios de formación – virtuales… espacios que se pueden diversificar de acuerdo a sus destinatarios. Usar el “mundo digital” para promover la formación y favorecer la pastoral litúrgica es “imperioso”. Pero la cosecha es abundante y los trabajadores pocos, escasos… La nueva CD de la SAL deberá ser secundada por la colaboración de todos aunque sea en servicios bien concretos, simples y humildes. Deberá ser como una colmena donde las obreras hacen el panal y luego la miel… trabajando unidas… trabajando en equipo… Creemos que la SAL necesita junto a la CD la creación de algunas comisiones de trabajo para hacer expeditivo y efectivo el trabajo de la misma, comisión que podría estar presidida por un miembro de la CD de la SAL pero integrada por otros miembros de la Sociedad que no conforman la CD.

En este sentido, también la Iglesia de esta época ha marcado algunos acentos: el camino de la sinodalidad -caminar juntos-, la mayor participación de la mujer en los ámbitos de conducción (no sacerdotisas!), una conciencia renovada del compromiso de los laicos. … En relación a esto, creo que ilustra lo que un pensador argentino dijo en alguna oportunidad “pasar de la protesta a la propuesta” y a mí me gusta añadir de la propuesta a la “acción compartida”. Acción compartida que requiere direccionalidad pero donde toda la comunidad evita la tentación del habriaqueísmo y se arriesga a “navegar mar adentro”.

Teníamos una materia pendiente y, gracias a Dios, estamos avanzando, con la Inspección General de Justicia.

Un aspecto más que quisiéramos subrayar: la conveniencia de crear vínculos con otras instituciones dedicadas a la Liturgia: el SENALI, ámbitos formativos, otras sociedades de liturgia, especialistas de esta disciplina, etc.

Finalmente pero no por eso lo menos importante, esta Sociedad ya no es sólo argentina. No se pretende cambia su nombre. Sí, reconocer la realidad: goza de la participación de miembros societarios de las hermanas repúblicas de Uruguay y Paraguay. La federalización de la Sociedad es un desafío dentro de nuestra nación y en relación a los países indicados. En relación a esto, es necesario -después de un aggiornamento de la sociedad reclamado por la realidad actual-, pensar en la búsqueda de nuevos socios: una SAL en salida…

En conclusión, es probable que la SAL se encuentre ante una oportunidad histórica, ante un momento de profundo agradecimiento -memoria agradecida- y de renovado re-lanzamiento… Te damos gracias, Señor, por tu amor. No abandones la obra de tus manos. Tampoco la abandonemos nosotros. Somos corresponsables. Manos a la obra!!!

María dijo sí… aprendamos de Ella!

 

Pbro. Dr. Mario Alberto Haller

PRESIDENTE INTERINO DE LA SAL


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